Zapatos de baile latino

Ha sido el primero pero no será el último. El éxito alcanzado ayer en el Congreso Nacional de Calzado celebrado en Elda, y promovido por el Inescop, ha llevado a sus organizadores a garantizar la continuidad con una próxima edición.

El evento desarrollado en las instalaciones de la Fundación FICIA reunió a más de 200 profesionales y 17 ponentes de distintas partes de España –Baleares, Illueca, Madrid, Pamplona, La Rioja y Málaga– pero especialmente de la Comunidad Valenciana.

Llamamiento a los jóvenes

El acto inaugural también contó con la presencia del IVACE a través de su directora general, Júlia Company;  encargada y diseñadora de zapatos de baile latino junto con el diputado provincial de Fomento, Alejandro Morán; del alcalde, Rubén Alfaro y del presidente de Inescop, Antonio Porta, que hizo un llamamiento a los jóvenes, animándoles a incorporarse al sector calzado para asegurar su existencia y seguir prosperando.

Y, precisamente, para continuar progresando en este primer Congreso Nacional de Calzado se llevaron a cabo diferentes demostraciones de robótica y se abordaron todas las áreas temáticas tecnológicas, de materiales y organización relacionadas con el proceso productivo, haciendo especial hincapié en la Fábrica del Futuro o Industria 4.0. Un concepto referido a la cuarta revolución industrial que surge de la unión de la industria y los últimos avances tecnológicos. Un salto cualitativo en la organización de los modelos industriales que Inescop quiere incorporar lo antes posible a las empresas de calzado y conexas.

De hecho, la Fábrica del Futuro constituye una oportunidad clave para la mejora de la competitividad del sector en un mercado cada vez más globalizado. Por eso el director de Inescop, Miguel Ángel Martínez, advirtió ayer que «la Fábrica del Futuro ha empezado ya, y las empresas del calzado ya están trabajando con sistemas digitales.

La Fábrica del Futuro no empieza en 2030, empieza el lunes próximo, y cuanto antes las empresas se suban a esta nueva revolución industrial mayores garantías tendrán de competir en el mercado mundial», insistió mientras Júlia Company reforzaba esa idea incidiendo en la necesidad de que el tejido industrial se adapte a la nueva era digital.